La Justicia condenó este jueves a seis años y 11 meses de prisión a un hombre de 49 años por la comisión de 14 delitos sexuales contra adolescentes. El caso había generado preocupación pública luego de que el Ministerio del Interior solicitara colaboración para ubicarlo.
El hombre había sido identificado por la Jefatura de Policía de Montevideo y fue detenido el miércoles en la zona de Guaná y Acevedo Díaz, en el barrio Cordón, tras tareas de patrullaje e investigación. Antes de su captura, las autoridades lo buscaban por hechos denunciados en la zona del Prado.
La fiscal de Delitos Sexuales, Verónica Bujarín, explicó luego de la audiencia que el condenado fue imputado por delitos de abuso sexual especial y específicamente agravado, en reiteración real, además de reiterados delitos de abuso sexual específicamente agravado. También se le imputaron delitos de violencia privada.
Según informó Fiscalía, las víctimas tienen entre 13 y 17 años. Bujarín señaló que el caso excedía situaciones de acoso y afirmó que “hubo más que acoso”. Además, indicó que en dos casos se registraron acercamientos de mayor gravedad.
La condena se alcanzó mediante un proceso abreviado, luego de que el hombre reconociera los hechos y admitiera su participación. Además de la pena de prisión, la Justicia le impuso la prohibición de contacto con niñas, niños y adolescentes durante 10 años.
El condenado también será inscripto en el Registro Nacional de Violadores y Abusadores Sexuales y deberá pagar una reparación patrimonial equivalente a 12 sueldos mínimos para cada víctima.
De acuerdo con información del Ministerio del Interior citada por El País, el hombre contaba con nueve antecedentes penales, entre ellos por rapiña, abuso, hurto, violencia privada, lesiones personales y autoevasión. También se informó que solía dormir en refugios del Ministerio de Desarrollo Social.
El caso había tomado notoriedad luego de que el Departamento de Investigación de Delitos Sexuales difundiera una imagen del hombre y pidiera colaboración ciudadana para ubicarlo. La detención se concretó después de ese operativo de búsqueda y permitió avanzar rápidamente hacia la formalización y condena.
La resolución judicial cierra una etapa clave de la investigación, aunque el caso vuelve a poner el foco en la protección de adolescentes, la respuesta institucional frente a delitos sexuales y la importancia de los mecanismos de denuncia y actuación temprana.

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