Gabriel Oddone, quien asumirá como ministro de Economía en el próximo gobierno del Frente Amplio, destacó en una reciente charla en Piriápolis la importancia de la estabilidad macroeconómica para atraer inversiones y lograr un crecimiento económico más dinámico. Según explicó, Uruguay necesita superar el promedio de crecimiento anual del 1% registrado en la última década, ya que un modelo de convivencia social costoso y un Estado con un rol significativo requieren una mayor expansión económica.
En cuanto a la competitividad, Oddone subrayó la necesidad de mejorarla sin recurrir a políticas de devaluación de la moneda. En su visión, el país debe enfocarse en incrementar la productividad, especialmente en el ámbito laboral, sin comprometer la estabilidad económica. Para ello, considera clave reducir regulaciones innecesarias y fortalecer la conexión entre el sector empresarial y la innovación.
Sobre la posibilidad de gravar grandes capitales en el exterior, Oddone rechazó esta opción, argumentando que, en un sistema de libre mercado como el uruguayo, aplicar un impuesto de este tipo iría en contra del principio de libre circulación de capitales. Además, advirtió que experiencias similares en otros países, como Argentina, han demostrado su ineficacia y los riesgos que conllevan.
En materia de vivienda, el futuro ministro reconoció que la ley de Vivienda Promovida ha impulsado el empleo en la construcción, pero advirtió que debe ser revisada, ya que ha funcionado más como un estímulo laboral que como una solución efectiva para el acceso a la vivienda. En este sentido, enfatizó la necesidad de priorizar la reducción de la pobreza habitacional, poniendo especial atención en la erradicación de los aproximadamente 10.000 ranchos que aún existen en Uruguay.

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